Mostrando entradas con la etiqueta la Ciencia del Color. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la Ciencia del Color. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de julio de 2011

Video de la presentación en el Museo de Ciencias Naturales : los libros de la colección "Ciencia que Ladra" en los kioskos del pais!

Video :
http://www.lanacion.com.ar/1387447-desde-este-sabado-la-coleccion-ciencia-que-ladra-con-la-nacion



Miercoles la noche, un frio que calaba los huesos de megaterios y gliptodontes en las salas del Museo de Ciencias Naturales de Parque Centenario...y la sala estaba llena total de gente tan abrigada como curiosa. Diego Golombek presentó el lanzamiento en kioskos de los primeros títulos de Ciencia que Ladra: entre los 45 titulos de la coleccion , 15 fueron seleccionados para lanzarse los sabados con el diario la Nacion a precio promocional de 19, 90 $. Un orgullo que entre los primeros sale el mio, " La Ciencia del Color" juntamente con los de los colegas presentes y el best seller de Adrian Paenza "Matematicas, ¿ estas ahi?".

Diego estuvo como siempre, histriónico y entretenido mostrando cçomo se hace una tostada (con tostadora eléctrica in situ) contando que para que una tostada con dulce caiga al piso con el dulce para arriba está probado que tiene que caer un cuarto de tostada ( no una entera) desde una mesa de dos metros de alto. Y reveló que la única manera de cortar cebollas sin llorar es usando unas buenas antiparras.
Martin de Ambrosio explicó con videos interesantes de goles imposibles por qué la pelota sí dobla en el deporte.
Y Ariel Albiser dijo que nadie gana en el casino, que las posibilidades de hacer una generala servida son ínfimas, y que no hay casualidades sino probabilísticas : en un grupo de más de 23 personas siempre habrá dos cumpliendo años el mismo dia ( aunque entre los presentes esto se dio solo entre dos hermanos gemelos , quizas los unicos que se animaron a hablar...)y que por mas que en el casino le apuestes al negro suponiendo que ya le toca ganar , es inutil todo porque " la pelotita no tiene memoria" y para la ruleta cada vuelta es la primera.
Yo presenté mi libro con una sesión de imágenes que muestran cómo ven las mascotas , como ven aves y abejas, por que el negro adelgaza y el blanco hace que las cosas parezcan mas livianas, por que una mujer vestida de rojo atrae un 60% mas de miradas masculinas, y por qué el violeta es un color caro y lujosos. Y terminé la presentacion de " La Ciencia del Color" repartiendo pancitos de salvado azules y tortas fritas violetas con almibar azul que hice con mis propias manos, para comprobar una vez más que aunque se diga que nadie come comida azul, el ser humano como lo que haya , sea del colorque sea.
Con los cerebros repletos de ciencia divertida y las panzas llenas de colorante azul, los asistentes se retiraron frustrados porque no se vendian estos libros ahi, sino que tendrán que comprarlos en cualquier librería...o esperar su salida de cada sabado de Julio y Agosto, y pedírselo al kioskero amigo.

La nota en La Nacion:
Lanzamiento / Para entender, divertirse y experimentar
Desde este sábado, la colección Ciencia que Ladra, con LA NACION
Abarca desde la física de la vida cotidiana hasta la ciencia de la cocina y del deporte
Jueves 07 de julio de 2011 | Publicado en edición impresa.
Comentá (6) .En un auditorio colmado de padres con sus hijos, jubilados, estudiantes e investigadores, se lanzó ayer la serie Ciencia que Ladra, de la editorial Siglo XXI, que desde este sábado se distribuirá semanalmente con las ediciones de La Nacion. Los libros serán de compra opcional y tendrán un precio de tapa de $19,90.
"Lo nuevo es que no sólo la ciencia se escapa de los laboratorios o los institutos, sino que los libros se escapan de las librerías a los quioscos de diarios y revistas -dijo Diego Golombek, director de la colección y autor de algunos de sus títulos-. Si el objetivo es que la ciencia se comunique, esta posibilidad es increíble."
Los libros de "Ciencia que Ladra" invitan al público general a disfrutar de la ciencia a través de fenómenos que experimentamos todos los días. En la presentación, cuatro de los autores de esta serie, que comprenderá 15 entregas, estuvieron en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia.

Diego Golombek, autor de El cocinero científico , invitó a bucear en los secretos del universo culinario: ¿cómo lograr una masa o una mayonesa perfectas? ¿Y las claras a nieve? El sellado de las carnes, ¿es un mito?

Martín De Ambrosio, autor de El deportista científico , recorrió ejemplos de su libro con videos de la "chilena" perfecta de Pelé y de cómo una pelota dobla en su trayecto al arco para sorpresa de un arquero inmóvil. Contó qué tienen para decir los investigadores respecto del ancho mundo del deporte y cómo contestan muchas de las preguntas que nos hacemos, como por ejemplo si se puede jugar al tenis en la Luna o al golf en el espacio.

Ariel Arbiser, autor de El jugador científico , brindó pistas de por qué no se puede hacer saltar la banca de la ruleta y cómo es posible que para ganar el Loto uno deba estar apostando ¡durante cien mil años! Con mucho humor, advirtió que "Lo que se pierde no se recupera".

Ana von Rebeur, autora de La ciencia del color , mostró cómo los colores nos impulsan a tomar decisiones y lo comprobó en el auditorio: "Imaginen a un señor de traje azul -propuso-. Ahora imaginen al mismo señor con traje marrón. ¿En cuál confían más?". El público se inclinó sin dudarlo por el de traje azul. "Es el color que está asociado con la confianza, la honestidad. Por eso lo eligen en muchas empresas", explicó. En su libro, Von Rebeur explica cómo está teñida la mermelada que consumimos en el desayuno, de qué color ven el mundo nuestras mascotas y cuál es el animal que ve más tonalidades...

La vida está repleta de fenómenos científicos y la colección Ciencia que ladra intenta explicarlos con un estilo claro y exento de tecnicismos que asegura una lectura entretenida. Cada libro incluye una sección de bibliografía comentada.

Además de los mencionados, también integran esta serie los títulos Matemática... ¿Estás ahí? Sobre números, personajes, problemas y curiosidades ; y Sexo, drogas y biología. Y un poco de rock and roll , entre otros.

lunes, 27 de junio de 2011

Se lanza la segunda edición de " La Ciencia del Color"


Hoy se lanza la SEGUNDA EDICION de mi libro " LA CIENCIA DEL COLOR" ( Ciencia que ladra , Siglo XXI) . Nadie confiaba en él. Sólo yo. Y luego, Carlos Diaz y Diego Golombek, por suerte! Una sabe cuando hizo algo bien!
¡Gracias a todos los lectores que también confiaron en él!

martes, 3 de mayo de 2011

Entrevista de radio a Ana von rebeur en FM Blue el 2 de mayo de 2011 : Escuchá el audio


http://lomejordelosmedios.blogspot.com/2011/05/ana-von-rebeur-con-diego-scott-en-lado.html
Bajete el audio y escucha el reportaje a Ana von Rebeur en el programa lado B de FM Blue 100.7 , conducido por Diego Scott, del 2 de Mayo de 2011 .

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Entrevista a Ana von Rebeur en Diario Z , 17/11 / 2020


Nota a Ana en Diario Z , del 17 de Diciembre de 2010 :

http://www.diarioz.com.ar/nota-historia-de-los-colores-el-que-quiera-celeste.html

Historia de los colores: el que quiera celeste...
En el pasado hubo guerras y se molieron momias para obtener pigmentos. Esas y otras historias narra con humor la artista plástica Ana von Rebeur.


Ana von Rebeur, periodista y es­critora, artista plástica y humo­rista gráfica, afirma que todo color comunica, que todo co­lor quiere decir algo: "Voy con la cámara por la calle levantando colores de todos la­dos", cuenta Ana, sobre la experiencia que le dejó escribir su nuevo libro La ciencia del color. Historias y pasiones en torno a los pigmentos, que editó Siglo XXI.

"El que quiera celeste, que lea este li­bro", escribe que relata a través de di­ferentes historias cómo la humanidad fue descubriendo los pigmentos y cómo se rela­cionan con el devenir de los pueblos. Desde el primer cavernícola que pintó un bisonte en una cueva, pasando por Van Gogh es­perando que Theo, su hermano, le envia­ra algún pomo de pintura. O las pinturerías modernas donde se puede elegir el color o inventarlo mezclándolos.

Entre los muchos oficios e intereses de Von Rebeur, se incluye haber estudian­do Química durante cuatro años antes de dedicarse al periodismo y al humor gráfi­co. Y los colores fueron siempre una obse­sión: "El proceso comenzó veinte años atrás cuando empecé a hacer las tapas de mis li­bros. Dividimos el libro en la percepción de los colores, cómo lo vemos, la historia color por color, el significado que tiene en distin­tas culturas y el efecto subjetivo que tiene el color en las personas, algo científicamen­te comprobado"; dice Ana.

Efectivamente, los colores no significan lo mismo en diferentes culturas. Por ejem­plo, en Japón el color de luto no es el ne­gro sino el blanco. Y en China, el rojo atrae la prosperidad y la suerte; en Occidente, los amarillos y marrones señalan comida y el azul se asocia con la seriedad y la higiene. "Somos todos robots de los colores, ejer­cen efectos tan subjetivos que nuestras vi­das están manejadas por los colores, com­prás una cosa, elegís una pilcha y no otra, te cae bien una persona y no te cae otra", reflexiona Ana.

El libro derriba unos cuanto mitos. Por ejemplo, que los perros ven sólo en blan­co y negro. Y explica por qué los toros no reaccionan ante la capa roja del torero. O cómo se forma el arcoíris. Pero, sobre todo, afirma que los colores no existen sino que nuestros ojos convierten la luz en colores, que éstos, por lo tanto, son una invención del ser humano.

"Durante siglos había que encargar­le los pigmentos a un boticario, que usa­ba lo que encontraba a mano para hacer pinturas que duraran. Durante años, los eu­ropeos viajaban a Egipto a traerse momias para machacarlas en su estudio y vender un color negro que per­manecía muy estable, que se conoció como ‘negro de momia'. Muchísimas vírgenes renacentistas están pintadas con momia molida para hacer las sombras y los negros", comenta Ana.

-¿Por qué dice que somos testigos de la era del color?
Somos muy privilegia­dos. Hace muchos si­glos que el ser huma­no está tratando de encontrar un pigmen­to que tenga caracte­rísticas básicas: que no se cuartee, que no destiña en el primer la­vado, que permanezca y que no sea veneno­so, porque casi todos los venenos tienen co­lores brillantes y al ob­tenerlos la gente se moría. Por ejemplo, en Inglaterra en 1860 los recién nacidos se mo­rían en sus cunas por­que las familias adine­radas compraban un empapelado verde in­glés, que al pegarle el sol hacía que la pintu­ra largara gases arsé­nicos. Fueron siglos y siglos de guerras y pe­leas: cortaron cabezas por el amarillo del aza­frán, hubo una guerra por el lapislázuli iraní, otra guerra por el índigo que venía de la In­dia. Todo antes de la revolución industrial.

-La gente suele decir que esta ciudad es color gris.
Siempre en arquitectura se dejó la materia prima del color que es. Salvo alguna pre­tensión arquitectónica, la gente no se pre­ocupaba en ponerle color. Ahora, me pare­ce que hay mucho prejuicio contra el color porque se calcula que es una frivolidad de gente poco seria y que las construcciones sólidas no deberían tener color. También decidir de qué color se pinta un edificio lle­varía a una discusión bizantina, que el rojo es muy fuerte, el amarillo muy chillón. Y como dice el arquitecto Rodolfo Livingston, nos quedamos todos con el gris consorcio.

-Somos muy prejuiciosos.

Y nos quedamos con los colores que no le molesten al vecino, lo cual es una pena por­que en esta época un poco minimalista en el arte plástico también hay prejuicio con el co­lor, las revistas de decoración usan blanco, negro, tostados y pará de contar, y el que pinta colores jugados tiene que exportar.

-En el libro también hay mucho humor.
Sí, la idea fue hacer un libro que no sea para entendidos, que lo pueda leer un chico de 15, una abuela, un almacenero, simple, al grano y con datos curiosos. Enseñarle a la gente que aprender es divertido, descubrir que los colores son energía lumínica y que esa energía nos atraviesa.

Más información: www.poderososcolores.blogspot.com

DZ/km



Nahuel Mercado Díaz Redacción Z

lunes, 13 de diciembre de 2010

La Ciencia del Color en la vernissage de Marta Minujin en el MALBA


En la segunda semana de Noviembre de 2010 conocí a la todoterreno en arte y moda Adelaida Raquel Maddio por facebook . La directora de Dhileaproducciones, que trabajaba en el Museo de Arte Contemporaneo, charla va, charla viene, me invitó a la vernissage de Marta Minujin en el Malba. Quedamos en que la pasaba a buscar por el MAC y llegué cuando levantaban un muy top desfile de modas de diseñadores independientes. Rodeada de altisimas modelos todas iguales (para ser modelo hoy hay que ser hiperalta - 1, 80 minimo-, flaca hasta los huesos y siempre con grandes ojos claros: asi eran todas las modelos presentes) me la pase llamando a Adelaida sin encontrarla. Entonces me mande la Malba donde ya habia dos colas inmensas: una de socios y amigos del Malba e invitados especiales , y otra de público comun. La primera era la más larga. Fui de una a la puerta diciendo que me esperaba Adelaida adentro ( podía ser ..no mentí) y me cerraron el paso diciendo que adentro sólo entraba la prensa , y no podia entrar hasta después.Ahi supe que pifié el verso, porque yo podia haber dicho que era prensa de cualquiera de los medios donde colaboro. Pero apenas abrieron la puerta a la primer tanda de invitados,entré: la vida es corta y haber sobrevivido este año el incendio que destruyó mi casa de madrugada no me hizo sentir que tengo tiempo extra,sino que cuento con un tiempo suplementario que no está para desperdiciar esperando en una cola.
Asi fue como me recorri toda la retrospectiva de Marta Minujin en el Malba, con el propósito doble de disfrutar la muestra y de llevar mi libro "La Ciencia del Color" a las manos de la gente que se pasa el dia decidiendo colores: los artistas plásticos. Y en verdad estaban todos allí. Galeristas, artistas, diseñadores, editores de arte,gente de la cultura recorriendo mezclándose con curiosos, fashionistas, exhibicionistas y estudiantes de arte y hasta parejas con el cochecito del bebé, todo en un clima festivo.
Marta Minujin parecia una Lady gaga nacion al con un vestido rojo con miriñaque y tules, de escote volcado hacia adelnate, cartera extremandamente garnde roja con caedenas doradas , guantes rojos y gafas rojas con luces rojas en el marco. Asio de llamativa, pretendia esconderse yno se detenia con nadie, como una diva tímida, mariposeanndo fugazmente la muestra casi al troto y refugiándose en el baño de damas del asedio de la prensa para que le retoquen el maquillaje. Los fotografos la corrian y ella huia , hasta que una asistente los paró en sexo diciendo " Dejenla en paz, va al baño" Yo tambien frené, pero pensé " qué tanto, yo también soy mujer y puedo ir al baño de mujeres" y me metí con ella.
Charlamos un rato , le dije que se sacara los anteojos porque la verdad que esta muy bella sin ellos , y es una pena que se cubra esos ojos azules. le regalé " la Ciencia del color" y le encantó la idea de un libro de colores . Sus ultimas obras son todas de color fluo,cosa excelentes que rebosan alegría . " Se vienen los colores con todo en los años que vienen" , vaticinó. Le recordñe que hace añosla entrevisté para Clarín en su atelier , y me alabó mi saco colorido de Katmandú. Es una paradoja, Marta . Tan excentrica y timida a la vez, tan exhibicionista y escvondiendose en el baño y detras de esos anteojos perpetuos, aun cuando una refrescadita oportuna la hace lucir de 30 sin lentes.Cuando estaba por salir del baño antes que ella me djio " MIra que la obra no se termina en el primer piso, anada ver lo que hay en la terraza, por favor, mira que sigue ..." Y ahi supe que estaba delante de una artista al 1000 por ciento: su preocupación era que se viera todo lo que ella habia hecho.¡¡¡Eso es tan de artista nato!!!


Al salir del baño la esperaba una nube de gente , entre los cuales la saludo muy calidamente el vicepresidente del malba, Mauro Herlitzka, acá abajo.

Entre la multitud recorriendo las insatalaciones me encontré con Guillermo Kuitca, elartista plastico argentino mejor cotizado del mundo. Nos quedamos charlando de amigos en común y de " La Ciencia del Color" , y se llevó un ejemplar en el bolsillo . Desopues nos avisaron que nos sacaban las fotos y nos pusimos serios :

También me topé con el director del Ballet Contemporaneo Mauricio Wainrot ( viejo entrevistado mio), otro que volvió a nacer, sobreviviente de un accidente donde falleció su compañero de vida y escenografo Carlos Gallardo .Mauricio venía de hacer Cramina Burana en la 9 de Julio, feliz con el evento. Y estuve charlando con Rogelio Polesello, el unico artista presente que compró el catálogo de Marta Minujin , que salia 90 patacones.

Marta y Rogelio tambien intercambiaron saludos :

El presidente del Malba, Eduardo Constantini , y tuvo la enorme suerte de crizarse conmigo y que a mi me quedara un libro para él .

La muestra en sí es una fiesta . Su unica cpontyra es que dura poco . Marta Minujin se autodefine como una artista pop, y " pop" en inglés significa " saltar hacia afuera" , como algo que al saltar te sorpende . Y el arte popo esta para eso : para soprender . Marta Minujin demuestra en esta retrospectiva, que su mion de ser artista pop, de sorprender y saltar a la vista , la sigue cumpliendo sin respiro y sin pausa , de modo admirable e impecable. Pero lo que mas llama la atención de la muestra es que la gente sale de ella con una sonrisa . Y ahi me di cuenta de algo más importae : Marta Minujin es una artista humorística, o humorista con todas las letras . Sus obras siempre son ironicas, graciosas, juguetonas: una habitacion forrada en colchones donde la gente grande salta y se recuesta , colchones y chichoneras de colores anudados y colgando de la pared, los reglamentos de la Asociacion de Fracasados,que debrian esgrimirse otra vez en los tiempos que corren...

El obeslico de Pan Dulce, el Partenon de libros, y los eventos tipo happening que cuenta en videos con audio de ella misma contando sus locuras creativas , como la de la conferencia en Estados Unidos sobre " El valor del tiempo" , interrumpida por un chorro, una loca, y evacuada por amenazas a los diez minutos...¿ No es genial? Desde siempre Minujin provoca, y quien provoca, hace pensar. Los provocadores son los dueños de la cultura. A veces le sale bien , a veces peor , a vece brillante, pero Marta nunca paró. Una vuelta, de pendeja, se llevo 20 kilos de tierra de Machu Pichu que repartió en no se cuantos paises , y descubri esta gaffe ortografica en la descripción de la ocurrencia :

Ella habla de habitar casas de barro como los horneros, Hoy en dia, las casas de adobe estan en la vanguardia de la arquitectura.
La curadora Victoria Noorthoorn tuvo que entrar a una instalación de una habitacion de los ´60, decorada hasta la obsesión retro con un tocadiscos Wincofon , para retar a la parejita de actores en su dormitorio intimo ( el en pijama completo, ella en camisón) , que la onda era que se metan a charlar en la cama, no parados al costado. Y le hicieron caso en el acto:
La muestra está llena de cosas curiosas : una sala con la filmación de una vernissage de los 60, donde pareciera que estamos participando en un encuentro en el cual el pasado nos mira. .Lo inquietante de esto es que ropa, peinados y anteojos cambian , y que otrora se podia fumar en los eventos . Pero la actitud es la misma .


Por último , las primeras obars de Marta son tan buenas, como pocos artistas podrian echibir sin avergonzarse . Tambein em encontre conmal Baronesa Dudi von Thielmann de Ediciones Lariviére, que se llevo choccha mi libro , feliz de encontrarse otra " von" entre los presentes ( además del Wincofón).
Buenos vinos y mejor champán sellaron una velada feliz.
Gracias Marta.
Gracias Malba.







Marta y Andy Warhol, mostrando la belleza americana del maíz para el mundo : como no consiguieron mas que choclo blanco, los tuvieron que pintar con aerosol :








La muestra :
Del 26 de noviembre al 7 de febrero de 2011. Sala 5 (2º piso), sala 3 y terraza (1º piso) Marta Minujín. Obras 1959-1989 Inauguración: jueves 25 de noviembre a las 19:00
Malba – Fundación Costantini cierra el año con una retrospectiva de la artista argentina Marta Minujín con más de 100 obras que hacen foco en su producción histórica de las décadas del 60, 70 y 80.

Curada por Victoria Noorthoorn, la exposición invita al público local a adentrarse en las obras y las acciones más y menos conocidas de la artista, realizadas tanto en Buenos Aires como en París y en Nueva York, entre otras ciudades. Se propone dar cuenta de la complejidad y envergadura de su producción y, en muchos casos, del carácter anticipatorio de sus proyectos para el arte nacional e internacional.
La exposición se organiza, a grandes rasgos, de manera cronológica e incluye desde sus pinturas de 1959 y sus tempranas obras informales a sus ambientaciones multicolores de 1964 y 1965, desde sus experiencias con los medios de comunicación en 1966 a su experiencia hippie hacia 1968, de sus óperas ficcionales en 1972 a sus proyectos de crítica sobre la realidad latinoamericana durante los tardíos años 70, para luego extenderse a sus proyectos de participación masiva.
Tiene un formato afín a la vorágine creativa de Marta Minujín e incluye obras pertenecientes a colecciones públicas y privadas, 20 proyecciones con registros fílmicos, la reconstrucción y recreación de obras históricas e importantes documentos del prolífico archivo de la artista. Están representadas sus obras más paradigmáticas, como La Destrucción (1963), Revuélquese y viva (1964), La Menesunda (1965), El Batacazo (1965), Simultaneidad en Simultaneidad (1966), Importación - Exportación (1968), Kidnappening (1973), Soft Gallery (1973), Imago Flowing (1974), La academia del fracaso (1975), Comunicando con tierra (1976), El Obelisco de Pan Dulce (1979), El Partenón de libros -que realizó con títulos prohibidos durante la dictadura militar en 1983- y Operación Perfume (1987), entre muchas otras. Además, Malba exhibe en la terraza del museo una selección de esculturas producidas en los últimos 20 años.

“En líneas generales, la exposición se concentra en la Minujín que no conocemos dadas las escasísimas exposiciones analíticas de esta gran artista en nuestro país. Me refiero a las facetas relativas a una producción que además de libertad, vorágine, exceso y egocentrismo, se caracteriza también por su método, precisión, rigor, resistencia, generosidad y un fundamental espíritu crítico, todas cualidades que claramente han contribuido a conformar una producción de vanguardia tan variada como compleja y a constituir a Marta Minujín en una autogestora de proyectos artísticos como no ha visto la Argentina”, explica Noorthoorn.

La investigación presenta a Minujín en diálogo con su tiempo, con los eventos nacionales e internacionales que se sucedieron en los diversos momentos de su producción y con las comunidades artísticas con las cuales se relacionó, tanto en la Argentina como en el mundo. Da cuenta de la forma en que la siempre provocativa producción de Minujín respondió, desde un primer momento, a una década de continuas transformaciones –los 60-, que vio nacer y desarrollar el Pop, el minimalismo, el arte conceptual, el arte de la performance, el happening, el arte de los medios, el videoarte, la psicodelia y el arte de acción y que, a su vez, transitó períodos de dictadura y violencia a nivel nacional y situaciones mundiales tan paradigmáticas como la Guerra de Vietnam y el viaje a la Luna. A todas estas circunstancias, responde Minujín una y otra vez.

Junto con la exposición, Malba presenta una importante publicación editada especialmente para la ocasión. El catálogo incluye una introducción de Eduardo F. Costantini, fundador y Presidente de Malba; un ensayo curatorial a cargo de Victoria Noorthoorn (Marta Minujín. El vértigo de la creación), que dialoga con diversos textos elaborados por un equipo de investigación: la Biografía, de Javier Villa; la Bibliografía, de Cristina Blanco; una sección de Obras, con textos de Jimena Ferreiro Pella, que incluye descripciones más detalladas sobre los diferentes proyectos; además de una Cronología artística internacional, a cargo de Victoria Giraudo. Finalmente, la sección Documentos permite acceder a una selección de textos históricos.










Biografia artística de Marta Minujin : ( de su website official)
Decidida a internarse en las artes plásticas, Marta Minujín comienza a estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes. A pesar de obtener excelentes calificaciones en dibujo, pintura y escultura, Marta no se siente conforme con lo que hace. Está interesada en ser una artista de vanguardia y lo que realiza no le parece acorde a esa tendencia, por lo que decide abandonar sus estudios. Le interesa la obra de Alberto Greco; cree en la necesidad de un arte que logre sobrecoger al espectador, que salte del plano y se instale en la tridimensión, ideas que comparte con Rubén Santantonín y Emilio Renart.
Un día, mientras pintaba un cuadro para el que necesitaba mucha carga matérica, decide pegar sobre la tela una parte del colchón de su cama. En ese momento descubre una veta que le parece original y decide explorarla. Sus primeras obras con colchones se exponen en la Galería Lirolay, donde la descubren los críticos Germaine Derbecq y Jorge Romero Brest.
En 1961 gana una beca y se va a estudiar a Paris. Allí se vincula con artistas del Nouveau Realisme, informalistas y de otras orientaciones, entre quienes se cuentan Niki de Saint-Phalle, Jean Tinguely, Christo, Lourdes Castro y Robert Rauschenberg. Al año siguiente comienza sus estructuras habitables cubiertas de colchones -realizadas con colchones encontrados entre los desechos de los hospitales parisinos- y sus primeras performances. Paralelamente, se adscribe a las teorías de la "muerte del arte", evitando el mercado y los museos, realizando obras efímeras y destruyendo su obra plástica anterior.
Dentro de este pensamiento se inserta La Destrucción, su primer happening realizado en 1963.
Para esta obra, Minujín reúne todas sus piezas elaboradas con colchones, e invita a un grupo de artistas a "destruirlas" creando una obra propia sobre ellas. Posteriormente, un verdugo las destroza con un hacha y Minujín las quema, mientras libera 500 pájaros y 100 conejos entre los participantes. La artista desarrolla esta vía del happening, basada en acciones simultáneas y en situaciones "fuera de control", con gran participación y apuesta a la creatividad del público, en otros eventos similares realizados poco después, como Suceso Plástico (1965), un aquelarre de motociclistas, musculosos, mujeres gordas, parejas de novios atados, pollos, lechuga y harina que tuvo lugar en el Estadio de Peñarol de Montevideo (obra por la cual Marta Minujín no pudo volver a ingresar a Uruguay por varios años) y Happening, del mismo año, ejecutada en el programa "La Campana de Cristal" que se emitía por el Canal 7 de televisión.
Con Revuélquese y Viva (1964), una construcción habitable cubierta de colchones multicolores que invita al público a desplegar sus capacidades lúdicas, gana el Premio Nacional del Instituto Torcuato Di Tella.
Pero Marta Minujín se hace famosa cuando al año siguiente compone, junto a Rubén Santantonín, La Menesunda, una ambientación transitable que propone al espectador experimentar una variedad de sensaciones a lo largo de un recorrido de 16 zonas. La obra congrega a una innumerable cantidad de visitantes y a toda la prensa, que reparte sus comentarios entre tímidos elogios y contundentes condenas a su autora. Pocos meses después realiza El Batacazo (1965), otra ambientación transitable de menores dimensiones, que repite al año siguiente en los Estados Unidos.
En 1966 gana la Beca Guggenheim y se traslada a New York; allí entra en contacto con la vanguardia norteamericana. Su obra se vuelca hacia los medios de comunicación y su implicancia en la modificación del entorno sensorial de los individuos, inspirada en las teorías de Marshall McLuhan. En esta línea realiza Simultaneidad en Simultaneidad (1966), ambientación creada para el Three Countries Happening que planifica junto a Allan Kaprow y Wolf Vostell, en la que hecha mano de todos los medios a su disposición para crear una invasión mediática instantánea; Circuit (1967), obra similar realizada en Canadá; Minuphone (1967), una cabina de teléfono que reacciona a los números discados, exhibida en la Howard Wise Gallery de New York, y Minucode (1968), ambientación fílmica expuesta en esta última ciudad. Este mismo año, forma parte del cuerpo de profesores en el área de "nuevos medios" de la New York University, junto a Robert Rauschenberg, La Monte Young y Steve Paxton, entre otros.
Durante los próximos diez años, Marta divide su vida entre los Estados Unidos y Buenos Aires. En nuestra ciudad realiza un conjunto de eventos y ambientaciones. En New York comienza una serie de happenings que involucran a los espectadores en situaciones inesperadas, hasta llegar a obras basadas en "secuestros" de integrantes del público: Interppening (1972) y Kidnappening (1973), realizadas en los jardines del Museum of Modern Art; Nicappening (1972), una irrupción en la Parke Bernet Gallery, e Imago Flowing (1974), ejecutada en el Central Park.
De regreso en Buenos Aires expone algunas obras en el CAYC: La Academia del Fracaso (1975) y Comunicando con Tierra (1976) son sus realizaciones más destacadas de este período. Poco después, inicia lo que denomina "arte agrícola de acción", obras de caracter ecológico en las que combina el arte con la naturaleza: Repollos (1977), en el Museo de Arte Contemporáneo de San Pablo, Toronjas (1977), en el Museo de Ciencias y Artes de la Universidad de México y Oranges (1979), en el CAYC.
Por esa misma época, comienza sus monumentales obras consumibles, que se inauguran con El Obelisco de Pan Dulce (1978), continúan con La Torre de James Joyce en Pan (1980) -realizada en Irlanda- y se prolongan en una progresión de figuras simbólicas recubiertas con diferentes alimentos. Paralelamente, Minujín desarrolla una serie de "deconstrucciones de mitos" en obras como El Nido de Hornero Gigante (1976) -una parte de Comunicando con Tierra- El Obelisco Acostado (1978), presentada en la ciudad de San Pablo, el mencionado Obelisco de Pan Dulce y Carlos Gardel de Fuego (1981), realizada para la Bienal de Medellín.
Estas obras que conjugan la historia, sus símbolos y uno de los principales baluartes de la sociedad contemporánea -el consumo- desembocan en un grandioso Partenón de Libros (1983), una réplica del Partenón de Atenas recubierta con libros prohibidos durante la dictadura militar, realizada en homenaje a la cultura y a la democracia.
Tras largos años de obras efímeras y de rechazar a las instituciones artísticas, Marta Minujin regresa a la escultura, siguiendo la tendencia a la recuperación de las artes tradicionales que se produce durante la década del '80. Sus obras son estudios sobre el arte clásico desde una mirada contemporánea, que inserta a la tradición en la problemática de la postmodernidad.
No obstante, continúa con sus eventos, ambientaciones y performances. En 1985, Marta Minujin paga la deuda externa argentina al artista norteamericano Andy Warhol con mazorcas de maíz, el "oro americano", en una acción simbólica realizada en New York. Para los festejos del Quinto Centenario, intenta saldar el descubrimiento de América pagándole a la Reina Sofía con la misma moneda, pero razones protocolares le impiden hacerlo. Cuatro años más tarde, intenta resolver el conflicto de Malvinas, pagando con mazorcas a una doble de Margaret Thatcher.
Su obra actual se reparte entre la escultura y los eventos. En 1997 comienza M.I.C.2,Mujer-Intelecto-Consumismo 2000, una monumental figura femenina que representa a la mujer del próximo milenio, para ser emplazada en nuestra ciudad.
Cuando en 1998, el Museo de Arte Contemporáneo de Los Angeles realiza una revisión histórica sobre la incursión de la acción en las artes plásticas para la muestra Out of Actions: Between Performance and the Object, Marta Minujín es ubicada entre los pioneros de estas manifestaciones, junto a Ives Klein, Allan Kaprow, Piero Mazzoni y el grupo Gutai.